A pesar de las temperaturas récord en Europa, el turismo ha continuado con fuerza este verano. España ha superado por primera vez la marca de los 100 millones de turistas, demostrando una notable resistencia del sector. Contrariamente a lo esperado, no se ha producido una fuga masiva de turistas hacia los países escandinavos en busca de climas más frescos. El verano de viajes ha desafiado las predicciones de un descenso debido a las altas temperaturas. Esta temporada confirma la persistencia del deseo de viajar incluso en condiciones climáticas extremas. Los datos sugieren una adaptación de los turistas en lugar de una cancelación generalizada de los viajes. La industria turística española, en particular, celebra estos resultados positivos.