Una nueva red social de origen sueco, denominada ‘W’, ha comenzado su fase de pruebas con el objetivo de competir directamente con la plataforma X. La plataforma se distingue por su enfoque en la soberanía tecnológica europea, almacenando todos sus datos dentro de la Unión Europea. ‘W’ se basa en el protocolo descentralizado de Bluesky, buscando mayor seguridad y control para los usuarios. Para combatir la proliferación de cuentas falsas, la red social implementa un sistema de verificación humana obligatorio. Este enfoque busca fomentar un entorno en línea más auténtico y confiable. Los creadores de ‘W’ aspiran a ofrecer una alternativa europea a las grandes redes sociales dominadas por empresas no europeas, priorizando la privacidad y la seguridad de los datos de sus usuarios.