Alemania, Francia, Gran Bretaña e Italia planean una misión independiente para garantizar la seguridad de la navegación en el Estrecho de Ormuz, una ruta marítima estratégica. Esta iniciativa surge en un contexto de crecientes tensiones relacionadas con el programa nuclear iraní y la guerra en la región. Los cuatro países también han expresado su disposición a considerar una flexibilización de las sanciones impuestas a Irán. La misión se centrará en proteger los buques mercantes de posibles amenazas y garantizar la libre circulación en la zona. Representantes de los gobiernos involucrados, incluyendo a Friedrich Merz, Giorgia Meloni, Keir Starmer y Emmanuel Macron, han participado en las discusiones. El objetivo es evitar una escalada del conflicto y mantener la estabilidad en el Golfo Pérsico. Esta acción europea se presenta como un esfuerzo por complementar, y no reemplazar, otras iniciativas internacionales existentes.