Líderes de las cinco principales potencias militares europeas se reunieron en Berlín para abordar el futuro de la seguridad continental. El encuentro se produjo semanas antes de una cumbre clave de la OTAN en Ankara. Los participantes discutieron el aumento del gasto en defensa y la necesidad de coordinar proyectos militares conjuntos. Un tema central fue la adaptación europea ante la posible disminución de la presencia militar estadounidense en el continente. La reunión se centró en fortalecer el pilar europeo dentro de la estructura de la OTAN. Se busca una mayor autonomía en materia de defensa, sin descuidar la cooperación transatlántica. Los detalles específicos de los acuerdos alcanzados no fueron divulgados inmediatamente.
