Europol ha detectado un preocupante aumento de la violencia en los robos a museos en Europa. Anteriormente, los robos eran más discretos, pero ahora los delincuentes emplean tácticas más agresivas y van tras objetos de mayor valor. Este cambio se atribuye a la aparición de nuevas redes criminales que operan en el continente. A diferencia del pasado, estos grupos no buscan intermediarios en el mercado del arte, sino que movilizan células ad-hoc reclutadas a través de las redes sociales. La policía europea advierte que el enfoque ahora está más puesto en artefactos específicos y valiosos, indicando una preparación y ambición crecientes por parte de los ladrones. La situación exige una mayor colaboración y vigilancia para proteger el patrimonio cultural europeo.