Una intensa ola de calor azota gran parte de Europa, provocando restricciones y alertas en varios países. Francia ha prohibido temporalmente el consumo de alcohol en eventos públicos en 35 de sus departamentos, anticipándose a temperaturas que podrían alcanzar los 41°C. Alemania ha emitido alertas de calor a nivel nacional, con temperaturas cercanas a los 38°C y riesgo de tormentas severas debido a la alta humedad. En España, se ha cerrado una zona de aficionados para ver el Mundial de Fútbol en Madrid debido al calor extremo. Italia también sufre las consecuencias, con temperaturas elevadas que dificultan el turismo y la vida cotidiana, llevando a los visitantes a buscar refugio en lugares frescos. Las autoridades parisinas han mantenido abiertos los parques para ofrecer espacios de alivio a los ciudadanos. La situación exige precaución y medidas preventivas ante las altas temperaturas.