Europa enfrenta una segunda ola de calor intenso en menos de un mes, con temperaturas que alcanzan niveles récord. Francia ha activado la alerta roja por calor en la mitad de su territorio, lo que ha llevado al cierre de cientos de escuelas para proteger a los estudiantes. En Bélgica, se han cancelado servicios ferroviarios debido a las altas temperaturas que afectan la infraestructura. Diversos países europeos están implementando medidas preventivas para mitigar los efectos de esta ola de calor, incluyendo recomendaciones de salud pública y restricciones de actividades al aire libre. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. Se espera que las temperaturas continúen elevándose en los próximos días, exacerbando la situación. Esta nueva ola de calor pone de manifiesto la creciente vulnerabilidad del continente a los fenómenos meteorológicos extremos.
