Europa enfrenta una intensa ola de calor, exacerbada por un patrón climático denominado bloqueo Omega, que genera una "cúpula de calor". Este bloqueo se caracteriza por una configuración atmosférica en forma de la letra griega Omega, que impide el movimiento normal de los sistemas meteorológicos. Como resultado, se produce un estancamiento de aire caliente sobre la región. La persistencia de este sistema de bloqueo ha contribuido a temperaturas récord en varios países europeos. Los expertos explican que la cúpula de calor actúa como una tapa, atrapando el aire caliente y elevando aún más las temperaturas. Se espera que la situación continúe en los próximos días, con posibles impactos en la salud pública y el medio ambiente.