Una intensa ola de calor afecta a gran parte de Europa, con alertas rojas declaradas en el Reino Unido para el 24 y 25 de julio. Las temperaturas en ciudades como Birmingham y Cardiff podrían alcanzar los 40 grados Celsius. Como medida de precaución, se ha cerrado un puente que conecta Inglaterra con Gales, y las autoridades evalúan la suspensión de clases escolares durante los próximos dos días. La situación en Francia es igualmente preocupante, sufriendo también el impacto de las altas temperaturas. Se espera que esta ola de calor persista al menos hasta el fin de semana. Las autoridades instan a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y otros problemas de salud relacionados con el clima extremo.