Una intensa ola de calor está afectando a Europa, con Austria como uno de los países más golpeados. Se espera que el fin de semana marque el punto álgido de las temperaturas, con la posibilidad de batir nuevos récords. Esta situación climática extrema se debe a un bloqueo de alta presión en forma de Omega, que impide la llegada de sistemas más frescos. El fenómeno, conocido como "Heat Dome", está provocando un aumento significativo de las temperaturas en la región. Las autoridades recomiendan extremar las precauciones para evitar golpes de calor y otros problemas de salud relacionados con el calor. Se desconoce por el momento la duración exacta de esta ola de calor persistente.