Una intensa ola de calor azota Europa, con temperaturas que se acercan a los 40 grados Celsius. La situación es particularmente grave en Francia, donde trece personas se ahogaron mientras buscaban alivio al calor en ríos y mares durante el fin de semana. Además, tres adultos mayores fallecieron a causa de las elevadas temperaturas. Las autoridades francesas han cerrado o modificado el horario de miles de escuelas debido al calor extremo. El norte de Europa experimenta temperaturas incluso superiores a las del sur, generando preocupación por la salud pública. Se recomienda a la población tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. La situación pone de manifiesto los riesgos del cambio climático y la necesidad de medidas de adaptación.
