Una intensa ola de calor ha provocado un aumento significativo en el número de muertes en varios países europeos. España es el país más afectado hasta el momento, con al menos 212 fallecimientos registrados entre el domingo y el miércoles. Las autoridades españolas han determinado esta cifra comparando las estadísticas diarias de mortalidad con las predicciones basadas en datos históricos y factores externos como las condiciones climáticas. La ola de calor ha batido récords de temperatura en la región, exacerbando los riesgos para la salud, especialmente entre los grupos vulnerables. Las autoridades sanitarias instan a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación. Se espera que las altas temperaturas persistan en los próximos días, lo que podría aumentar aún más el número de víctimas.
