Una intensa ola de calor está afectando a Europa, provocando temperaturas récord en varios países y generando alertas sanitarias. El Reino Unido ha registrado su temperatura más alta en junio desde que existen registros. El aumento extremo de las temperaturas ha impulsado a la población a buscar refugio en playas, parques y fuentes para refrescarse. Las autoridades han emitido advertencias sobre los riesgos para la salud asociados al calor, especialmente para los grupos vulnerables. Se espera que la ola de calor persista en los próximos días, exacerbando la situación en la región. La situación plantea preocupaciones sobre el impacto del cambio climático y la necesidad de medidas de adaptación.