Una intensa ola de calor azota Europa, con Francia como uno de los países más afectados. Las temperaturas han alcanzado niveles récord, impactando en la educación, la salud, el transporte y los servicios básicos. Francia experimentó la noche más cálida desde que comenzaron los registros meteorológicos en 1947. La suspensión de clases en miles de escuelas y la cancelación de trenes son algunas de las consecuencias directas de las altas temperaturas, que persisten desde hace dos semanas. En el Reino Unido, se mantiene la alerta roja por tercer día consecutivo debido a temperaturas sin precedentes. Alemania e Italia también enfrentan condiciones extremas, con ciudadanos buscando alivio en fuentes públicas y alertas de calor en 17 ciudades italianas.