Una intensa ola de calor afecta a varios países europeos, con Francia y Alemania registrando más de 20 muertes relacionadas con las altas temperaturas. Las autoridades han emitido alertas rojas en numerosas regiones ante el riesgo para la salud pública. Francia se encuentra especialmente afectada, experimentando temperaturas récord y el cierre de escuelas como medida preventiva. La infraestructura de transporte también ha sufrido interrupciones debido al calor extremo. Científicos atribuyen esta ola de calor al cambio climático acelerado, pronosticando eventos similares más frecuentes y severos a nivel mundial. La situación exige medidas urgentes para proteger a la población vulnerable y abordar las causas del calentamiento global.
