Europa enfrenta una ola de calor sin precedentes, con temperaturas que baten récords históricos. Francia registró el martes una temperatura nacional promedio de 29.8°C, la más alta desde que comenzaron las mediciones en 1947. Este fenómeno meteorológico extremo ha provocado un aumento significativo en la demanda de sistemas de aire acondicionado en todo el continente. Las autoridades sanitarias han emitido alertas y recomendaciones para proteger a la población vulnerable del calor. Se espera que las altas temperaturas persistan en los próximos días, exacerbando la situación. El aumento de las ventas de aires acondicionados refleja la creciente preocupación por el confort y la salud en medio de este clima extremo.
