Tras meses de cautela frente al conflicto en Irán, países europeos se alistan para participar en una operación de despeje de minas en el Estrecho de Ormuz. Esta decisión se produce en un contexto de posible levantamiento del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos a puertos iraníes, según fuentes de la República Islámica. Líderes de Francia, Reino Unido, Alemania, Italia y Países Bajos anunciaron su disposición a colaborar durante la cumbre del G7 en Evian, con la participación del presidente estadounidense Donald Trump. El objetivo principal es desactivar las trampas explosivas colocadas por Teherán en la estratégica vía marítima. La iniciativa europea busca estabilizar la región y garantizar la seguridad de la navegación internacional. Esta acción representa un cambio en la postura europea, que hasta ahora se había mantenido al margen de una mayor implicación en el conflicto. La operación se desarrollará en coordinación con Washington, aunque con un enfoque independiente.
