El gobierno de los Países Bajos ha intensificado sus esfuerzos para preparar a la población civil ante operaciones de sabotaje y otros ataques “híbridos” dirigidos contra los aliados europeos de Ucrania. La “preparación” se ha convertido en un término clave en Bruselas, impulsando al ministro de justicia neerlandés, David van Weel, a establecer una red europea para promover políticas de resistencia. Esta red incluye a países como Finlandia, cuya vasta experiencia como estado fronterizo con la Unión Soviética es ahora considerada invaluable. La iniciativa refleja una creciente preocupación en Europa sobre la posibilidad de una escalada en el conflicto ucraniano y la necesidad de fortalecer la seguridad interna. Se busca aumentar la resiliencia de la población y mejorar la capacidad de respuesta ante posibles amenazas. Los Países Bajos lideran este esfuerzo, reconociendo la importancia de la preparación civil en el actual contexto geopolítico. La experiencia finlandesa será fundamental para el desarrollo de estrategias de defensa efectivas.