La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre el impacto del actual ola de calor en Europa, vinculándolo a más de 1.300 fallecimientos registrados desde el 21 de junio. El director de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, calificó el estrés térmico como un "asesino silencioso". Varios países europeos han batido récords de temperatura, con Alemania registrando el domingo 41,7 grados Celsius, la cifra más alta jamás medida en el país. Las autoridades sanitarias instan a la población a tomar precauciones para evitar los efectos del calor extremo. El calor intenso representa un riesgo particular para los ancianos, los niños y las personas con enfermedades crónicas. Se espera que las temperaturas sigan elevadas en las próximas semanas, lo que podría agravar la situación.
