Una ola de calor sin precedentes está afectando a varios países europeos, provocando la muerte de cientos de personas. Las temperaturas récord han superado los límites en numerosas regiones, generando una crisis sanitaria. Las autoridades sanitarias advierten que el número de fallecidos podría aumentar en los próximos días. España, Francia e Italia son algunos de los países más afectados por este fenómeno meteorológico extremo. Se insta a la población a tomar precauciones, como mantenerse hidratada y evitar la exposición prolongada al sol. La situación ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura y la necesidad de medidas de adaptación al cambio climático.