Una ola de calor que azota Europa ha provocado un exceso de 1,000 muertes en Francia desde el miércoles. La mayoría de los fallecimientos, aproximadamente el 85%, corresponden a personas mayores de 65 años. Las autoridades sanitarias francesas están investigando la relación directa entre el aumento de temperatura y estas defunciones. Este incremento en la mortalidad subraya la vulnerabilidad de la población anciana ante las condiciones climáticas extremas. La situación ha generado preocupación en todo el continente, donde se espera que las temperaturas sigan elevándose. Se están implementando medidas para proteger a los grupos de riesgo y mitigar los efectos de la ola de calor. Las autoridades recomiendan extremar las precauciones y mantenerse hidratado.
