Una intensa ola de calor azota Europa, causando al menos 18 muertes en Francia. Entre los fallecidos se incluyen dos niños que fueron hallados en un vehículo expuesto a altas temperaturas. El lunes se rompieron récords de temperatura en varias ciudades del continente. Las autoridades francesas han activado alertas rojas en múltiples departamentos, instando a la población a tomar precauciones extremas. La situación ha generado preocupación por la salud pública, especialmente entre los ancianos y los niños. Se espera que las altas temperaturas persistan en los próximos días, agravando la crisis. Las autoridades están implementando medidas para proteger a los más vulnerables y brindar asistencia médica.