Expertos sanitarios europeos han expresado preocupación por un posible aumento de casos de una enfermedad viral transmitida por mosquitos, principalmente en el sur del continente. La enfermedad, similar a la fiebre del Nilo Occidental, se ha detectado en aves y caballos, y se teme que pueda extenderse a humanos. Aunque el riesgo para la población general se considera actualmente bajo, las autoridades sanitarias están monitoreando de cerca la situación y tomando medidas preventivas. Se enfatiza la importancia de la vigilancia de mosquitos y la protección personal contra picaduras, especialmente en áreas rurales y cerca de humedales. Los síntomas en humanos pueden incluir fiebre, dolor de cabeza y, en casos raros, complicaciones neurológicas. Las autoridades insisten en que no se trata de una nueva enfermedad, sino de una mayor circulación de un virus ya conocido, impulsada por factores climáticos y ambientales.
