Europa enfrenta una ola de calor inusual que podría igualar las de años anteriores como 2003, 2019 y 2022. Se ha declarado alerta roja en amplias zonas de Francia y España debido a las temperaturas extremas. Científicos atribuyen este fenómeno al cambio climático, estableciendo una fuerte correlación entre el calentamiento global y la frecuencia e intensidad de las olas de calor. Investigaciones indican que, si bien no todo el clima extremo se debe al calentamiento, éste sí tiene un impacto significativo en las olas de calor, haciéndolas más frecuentes y severas. Se prevé que Francia registre récords de temperatura en junio, alcanzando los 41 grados en algunas regiones y con numerosas alertas rojas activadas. Las autoridades han cancelado eventos y restringido el consumo de alcohol en ciertas áreas. Se esperan temperaturas similares en Inglaterra, con máximas de 35 grados.
