Una alta presión atmosférica se está estableciendo sobre Europa, bloqueando los sistemas frontales y anticipando un período prolongado de clima estable, soleado y extremadamente cálido. Se prevén las temperaturas más altas en el sur y centro del continente, superando la media habitual en hasta 10 grados Celsius. Esta nueva ola de calor, la primera del verano, sigue a un episodio similar en mayo. Se espera que las condiciones calurosas persistan durante varios días, afectando especialmente a España, Portugal, Francia e Italia. Las autoridades meteorológicas advierten sobre posibles impactos en la salud y el medio ambiente. La duración y la intensidad de esta ola de calor podrían ser significativas.
