Una intensa ola de calor está afectando a Europa, con el Reino Unido registrando el día más caluroso de junio y Francia superando récords históricos de temperatura. Las altas temperaturas han provocado la muerte de decenas de personas y el cierre de importantes lugares culturales en ambos países. Los meteorólogos advierten que las condiciones extremas podrían mantenerse hasta finales de esta semana. La situación ha generado preocupación por la salud pública y la seguridad de los ciudadanos. Las autoridades están implementando medidas para mitigar los efectos del calor, incluyendo la apertura de centros de enfriamiento y la distribución de agua. Se insta a la población a tomar precauciones para evitar golpes de calor y deshidratación.
