Un nuevo informe del Banco de Desarrollo Eurasiático (EDB) investiga las fuentes de financiación detrás del desarrollo de la infraestructura de transporte en Eurasia. Durante años, el progreso se medía en kilómetros de vías férreas y autopistas construidas, pero la pregunta clave ahora es quién está aportando el capital. El informe, publicado el 23 de julio, analiza el panorama financiero que está moldeando la nueva geografía de transporte de la región. El estudio busca identificar a los principales inversores y sus motivaciones en proyectos de transporte a través de Eurasia. Se centra en el cambio de paradigma, de solo medir el desarrollo físico a entender quién lo está posibilitando económicamente. El informe ofrece una visión crucial para comprender la evolución de la conectividad en el continente eurasiático.