Un análisis del instituto de investigación chino, China Institutes of Contemporary International Relations, indica que las disputas entre la Unión Europea y Estados Unidos se están normalizando. El foco central de estos desacuerdos se encuentra en la regulación tecnológica. Guo Mingxu, director del programa de Economía Europea, señala las recientes multas impuestas a las empresas tecnológicas estadounidenses en Europa como un ejemplo de este cambio en la relación. Anteriormente, la cooperación era la característica dominante, pero ahora la competencia es más visible. El informe sugiere que la tecnología se está convirtiendo en el principal campo de batalla entre los dos bloques. Esta dinámica refleja una creciente divergencia en las estrategias y prioridades regulatorias transatlánticas. China observa atentamente esta situación, analizando las implicaciones geopolíticas de esta transformación.