La Unión Europea (UE) ha decidido establecer un canal de comunicación diplomática con Rusia, según indicaciones del presidente Antonio Costa. Esta iniciativa no busca iniciar negociaciones con Moscú, sino defender los intereses de la UE en el contexto del conflicto actual. Paralelamente, los líderes de la UE han acordado extender las sanciones económicas impuestas a Rusia por un período de doce meses, una duración superior a las renovaciones semestrales habituales. Esta extensión de las sanciones busca mantener la presión económica sobre Rusia. La decisión refleja un enfoque dual: mantener abierta una vía diplomática limitada mientras se continúa con las medidas punitivas. La UE busca así equilibrar la necesidad de diálogo con la firmeza en su postura frente a las acciones rusas. La medida subraya la complejidad de la relación entre la UE y Rusia.