Las nuevas regulaciones migratorias de la Unión Europea, vigentes desde el viernes, podrían dificultar la obtención de asilo para ciudadanos turcos. Las normas amplían el uso de procedimientos acelerados y fronterizos para solicitantes provenientes de países con bajas tasas de protección. Esta modificación se produce en un contexto de continuas persecuciones en Turquía, particularmente contra personas vinculadas al movimiento Gülen. Los críticos temen que las nuevas reglas limiten el acceso al asilo para aquellos que huyen de la represión política en Turquía. La UE argumenta que las medidas buscan agilizar los procesos y centrarse en aquellos que realmente necesitan protección internacional. La implementación de estas regulaciones podría aumentar las deportaciones y reducir la capacidad de los solicitantes turcos para presentar sus casos.