Líderes de la Unión Europea han emitido advertencias sobre una posible política comercial más estricta, destinada a proteger la industria europea de prácticas de competencia desleal. Esta medida se interpreta como una señal inicial dirigida a China, en respuesta a preocupaciones sobre su impacto en el mercado interno de la UE. La advertencia busca salvaguardar los intereses económicos de la Unión Europea y fomentar una competencia más equitativa. No se han especificado aún medidas concretas, pero la posibilidad de aranceles o restricciones comerciales está sobre la mesa. La UE busca un equilibrio entre el mantenimiento de las relaciones comerciales con China y la defensa de su propia base industrial. Esta postura refleja una creciente preocupación por la dependencia económica y la vulnerabilidad ante prácticas comerciales consideradas injustas. Se espera que la situación evolucione en las próximas semanas con posibles anuncios de nuevas políticas.