Una nueva regulación de la Unión Europea sobre vehículos fuera de uso podría afectar a hasta medio millón de automóviles en Finlandia, especialmente aquellos utilizados para fines recreativos. La adaptación de esta normativa a la legislación finlandesa está generando incertidumbre, ya que se están estableciendo requisitos para los vehículos considerados de valor histórico y cultural, incluyendo coches de museo y de hobby. La principal preocupación reside en si los vehículos que no cumplan con estos requisitos serán considerados residuos y destinados al reciclaje por las autoridades. Según una investigación de la revista automovilística Moottori, la cantidad de vehículos utilizados para aficiones en Finlandia es considerable. La falta de claridad sobre qué vehículos se consideran de importancia histórica agrava la situación y genera inquietud entre los propietarios. La futura interpretación y aplicación de la norma determinará el destino de muchos vehículos clásicos en el país.