Los supermercados holandeses probablemente ofrecerán más alimentos genéticamente modificados a partir de 2028, debido a una relajación de las regulaciones de la Unión Europea sobre licencias y etiquetado. Estas nuevas normas, aún por detallar completamente, simplificarán el proceso de autorización para alimentos y piensos modificados genéticamente. Se espera que esto aumente la disponibilidad de estos productos en el mercado neerlandés. Los defensores de la tecnología argumentan que la modificación genética puede mejorar la calidad de los alimentos y aumentar la producción agrícola. Sin embargo, los críticos expresan preocupaciones sobre los posibles impactos en la salud humana y el medio ambiente. El gobierno holandés aún no ha emitido una declaración oficial sobre cómo implementará las nuevas regulaciones de la UE. Esta medida genera debates sobre la transparencia y el derecho a la información del consumidor.