Un buque tanque que transporta gas natural licuado desde Siberia está siendo reparado en un astillero danés, generando controversia. Varios políticos de la Unión Europea han expresado su protesta a través de una carta dirigida al astillero. La eurodiputada Karin Karlsbro calificó la situación como “lamentable y vergonzosa” por parte de la empresa danesa. La protesta se centra en la preocupación por la dependencia energética de Rusia y el apoyo indirecto que implica el servicio a un buque que transporta sus recursos. Los firmantes del comunicado argumentan que el astillero no debería beneficiarse económicamente de este transporte, especialmente en el contexto del conflicto en Ucrania. El incidente ha reavivado el debate sobre las sanciones y las estrategias para reducir la dependencia del gas ruso en Europa. Se espera que el astillero responda a las preocupaciones planteadas por los políticos europeos.