Amnistía Internacional denuncia un aumento de la violencia contra migrantes en Libia, acusando a las autoridades libias de prácticas cada vez más agresivas. La organización responsabiliza a la Unión Europea de ser cómplice de estas violaciones y abusos, argumentando que coopera con un país que califica de xenófobo y racista. Estas acusaciones coinciden con el fortalecimiento de los esfuerzos europeos para controlar la migración y la implementación del nuevo Pacto de Migración y Asilo de la UE. Diane Fogelman, de Amnistía Internacional Francia, ha declarado que las políticas europeas contribuyen a esta situación. La organización insta a la UE a revisar su cooperación con Libia y a priorizar la protección de los derechos humanos de los migrantes. El informe subraya la necesidad de abordar las causas fundamentales de la migración y ofrecer vías seguras y legales para las personas que buscan protección internacional.