Tras la aprobación de una polémica ley de inmigración, se escucharon cánticos de "¡Que se vayan!" en el Parlamento Europeo. La ley, que busca endurecer las políticas migratorias en la Unión Europea, ha generado una fuerte controversia y protestas. Los cánticos fueron coreados por un grupo de eurodiputados durante un debate posterior a la votación. La aprobación de la ley se produce en un contexto de creciente preocupación por la inmigración irregular en varios países miembros de la UE. Organizaciones de derechos humanos han criticado la medida, argumentando que podría violar los derechos de los solicitantes de asilo y refugiados. La ley introduce procedimientos de detención más rápidos y restringe el acceso a ciertos beneficios sociales para los inmigrantes. La situación refleja una creciente polarización política en torno a la cuestión migratoria en Europa.