Grecia, Alemania, Dinamarca, Austria y Holanda proponen la creación de centros para la devolución de migrantes fuera de la Unión Europea. La iniciativa busca reforzar los procesos de retorno de aquellos que no tienen derecho a asilo en la región. Actualmente, 19 estados miembros de la UE ya han expresado su apoyo a explorar este tipo de soluciones. Los países promotores argumentan que dichos centros podrían disuadir la inmigración irregular. El plan se enfoca en agilizar las deportaciones y gestionar la migración de manera más efectiva. Se espera que la propuesta genere debate sobre las políticas migratorias europeas y sus implicaciones humanitarias. La idea es procesar las solicitudes de asilo y las devoluciones más rápidamente fuera del territorio comunitario.