El nuevo Pacto Europeo de Asilo y Migración entró en vigor hoy tras años de negociaciones, buscando reducir la inmigración irregular y agilizar los procesos de asilo. En los Países Bajos, la IND (organización encargada de evaluar las solicitudes de asilo) modificará sus procedimientos para reducir los tiempos de espera, que actualmente rondan los dos años, a un máximo de seis meses. Esta aceleración se logrará simplificando el proceso, incluyendo cuestionarios digitales para los solicitantes, eliminando controles médicos obligatorios y permitiendo el acceso directo a los tribunales en caso de desacuerdo. Sin embargo, críticos temen un aumento de litigios. La nueva política priorizará las solicitudes recientes, lo que podría prolongar la espera para aquellos que ya tienen un proceso en curso, con un límite máximo de tres años de espera establecido por el gobierno. Adicionalmente, los Países Bajos implementarán un sistema de dos estatus. Aún es incierto si el pacto aliviará la presión sobre centros de acogida como Ter Apel, ya que el objetivo es que los procesos se realicen principalmente en las fronteras exteriores de la Unión Europea.