Los primeros datos sobre el flujo de solicitantes de asilo en los Países Bajos tras la implementación del pacto migratorio de la UE revelan una ligera disminución, aunque no significativa. El impacto esperado era limitado, según expertos, debido a la dependencia de los Países Bajos de las políticas del resto de la Unión Europea. La reducción observada es modesta y no indica un cambio drástico en el número de solicitudes de asilo. La efectividad del pacto depende de la cooperación y aplicación uniforme en todos los estados miembros. Los Países Bajos, por lo tanto, están sujetos a las acciones y resultados de otros países de la UE en materia migratoria. Se espera un análisis más profundo para evaluar el impacto a largo plazo del pacto.