El comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, ha anunciado que el nuevo Pacto Migratorio de la Unión Europea, que entra en vigor este viernes, pondrá fin a una década de gestión caótica de la inmigración. Brunner, de 54 años y perteneciente al partido democristiano austriaco, ha prometido una reducción en el flujo de solicitantes de asilo, especialmente en países como los Países Bajos. El comisario se ha mostrado confiado en que el pacto establecerá un sistema más ordenado y eficaz para la gestión de las fronteras y el proceso de asilo en la UE. Esta nueva normativa busca abordar las deficiencias del sistema anterior, que se caracterizó por la falta de coordinación y la presión sobre los estados miembros. La implementación del pacto ha sido objeto de debate y negociación entre los países de la UE, y se espera que tenga un impacto significativo en las políticas migratorias del bloque. Brunner ha enfatizado su compromiso de apoyar a los países miembros en la aplicación del nuevo marco legal.