El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, expresó su profunda preocupación por la reciente aprobación de una nueva ley de migración en Europa. La normativa, aprobada por el Parlamento Europeo el miércoles, endurece las reglas para la deportación de solicitantes de asilo cuyas peticiones han sido rechazadas. Una de las principales críticas se centra en la posibilidad de que los estados miembros trasladen sus responsabilidades migratorias a terceros países. Türk argumenta que los países europeos no pueden eludir sus obligaciones en materia de derechos humanos delegando en otras naciones. La ley ha provocado un debate sobre el cumplimiento de los estándares internacionales de protección al refugiado y el trato a los migrantes. Se teme que la medida pueda poner en riesgo a personas vulnerables y socavar los principios de asilo. La ley busca agilizar los procesos de retorno y fortalecer el control de fronteras.
