A partir del domingo 2 de agosto, las empresas de la Unión Europea deben informar a los usuarios cuando interactúan con chatbots o sistemas de inteligencia artificial (IA). Esta nueva regulación también obliga a etiquetar claramente como creados artificialmente los contenidos como imágenes, audios y vídeos que hayan sido generados o manipulados con IA. La Comisión Europea es la encargada de supervisar el cumplimiento de esta medida. El objetivo es aumentar la transparencia y permitir a los usuarios discernir entre contenido creado por humanos y por IA. Se busca así evitar la desinformación y proteger a los consumidores. Las empresas que no cumplan con estas nuevas normas podrían enfrentarse a sanciones. Esta es una medida clave en la regulación de la IA en la UE.