El volumen de pequeños paquetes provenientes de fuera de la Unión Europea que llegan a los Países Bajos disminuyó un 46% en julio y agosto. Esta drástica caída se atribuye a la implementación de un impuesto de la Unión Europea sobre las importaciones de bajo valor. Anteriormente, los paquetes con un valor inferior a 22 euros estaban exentos de IVA, lo que facilitaba la importación de productos económicos, especialmente desde China. La nueva normativa, que entró en vigor en julio, exige que se cobre el IVA en todos los envíos, independientemente de su valor. Analistas sugieren que este cambio ha impactado significativamente el comercio electrónico y las importaciones directas al consumidor. Se espera que esta tendencia continúe en los próximos meses, afectando a vendedores y consumidores. El impacto total en el comercio a largo plazo aún está por verse.