Líderes de la Unión Europea expresaron preocupación sobre la creciente dependencia del Viejo Continente en Starlink, el servicio de internet satelital de SpaceX, propiedad de Elon Musk. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, señaló que actualmente Europa no cuenta con una alternativa inmediata a esta tecnología controlada por una empresa privada. Esta situación plantea riesgos para la seguridad y la autonomía estratégica de la UE, especialmente en momentos de crisis o conflicto. La advertencia subraya la necesidad de desarrollar capacidades europeas en el ámbito espacial y de las comunicaciones satelitales. Se busca reducir la vulnerabilidad ante posibles interrupciones del servicio o decisiones comerciales de SpaceX. La UE considera vital garantizar el acceso independiente a las comunicaciones para fines gubernamentales y de seguridad. La discusión apunta hacia inversiones en investigación y desarrollo para impulsar la tecnología europea en este sector crítico.