Los líderes de la Unión Europea se han reunido hoy en Bruselas para celebrar una cumbre extraordinaria. Por primera vez en dieciséis años, el mandatario húngaro, Viktor Orbán, no ha estado presente en el encuentro. Esta ausencia marca un precedente significativo en la dinámica política actual del bloque europeo. La reunión se ha desarrollado en la capital belga siguiendo la agenda establecida para los jefes de Estado. El evento subraya una etapa de cambios en la representación de Hungría dentro de las cumbres comunitarias. Hasta ahora, la presencia de Orbán había sido una constante en las deliberaciones de la UE. El encuentro de hoy refleja una ruptura con la práctica diplomática de las últimas dos décadas.
