Los líderes de la Unión Europea se reunieron en Bruselas para abordar la creciente ofensiva exportadora de China y las implicaciones para la economía europea. Existe un consenso generalizado sobre la necesidad de modificar la actual relación con China, considerándola insostenible a largo plazo. Sin embargo, persisten desacuerdos significativos sobre las medidas específicas a adoptar en respuesta. La discusión se centra en definir una estrategia unificada que proteja los intereses económicos de la UE y promueva una competencia justa. Los jefes de estado y de gobierno buscan equilibrar la necesidad de mantener el acceso al mercado chino con la preocupación por las prácticas comerciales desleales. Se espera que la UE presente una respuesta coordinada en las próximas semanas, aunque los detalles aún están siendo negociados. La situación exige una acción decisiva para evitar una mayor dependencia económica y garantizar la resiliencia de la industria europea.