El reciente Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea inicia una fase crucial de gobernanza migratoria colectiva. Tras más de diez años de negociaciones, el acuerdo busca equilibrar la gestión reforzada de fronteras con la necesidad de agilizar los procedimientos de asilo. Un objetivo central es mejorar la coordinación entre los estados miembros, que han mostrado divergencias en el pasado. El pacto también pretende restablecer la confianza en un sistema europeo fragmentado en materia de migración. Camille Le Coz, directora del Migration Policy Institute Europe, destaca la complejidad de la legislación. La implementación del pacto representa un experimento de gran envergadura para la UE.