A partir del 1 de julio, la Unión Europea aplicará un nuevo arancel a las importaciones de paquetes de valor inferior a 150 euros provenientes de terceros países. El objetivo principal de esta medida es igualar las condiciones de competencia entre las importaciones a granel y los pequeños envíos, actualmente exentos de aranceles. Representantes de la aduana checa explican que la situación actual perjudica a los importadores que traen grandes volúmenes de mercancías. Empresarios del comercio electrónico checo señalan que los paquetes, principalmente de China, ejercen una presión significativa sobre los fabricantes locales. Aunque se considera que el arancel de tres euros por paquete es un primer paso, no resolverá completamente el problema de la competencia desleal. La medida busca crear un entorno comercial más justo y equitativo dentro de la UE.
