La Unión Europea impuso una multa de 550 millones de euros a la plataforma de comercio electrónico AliExpress por su papel en la venta de productos ilegales. La sanción se debe a la falta de medidas efectivas para evitar la comercialización de artículos falsificados y peligrosos. Brusselas acusa a AliExpress de no cumplir con sus obligaciones en la lucha contra la venta de productos que infringen la propiedad intelectual y la seguridad del consumidor. La multa busca disuadir a la empresa y a otras plataformas de comercio electrónico de permitir la venta de productos ilícitos. Las autoridades europeas recalcan la importancia de proteger a los consumidores y a las empresas legítimas. Se espera que AliExpress implemente mejoras significativas en sus sistemas de control para evitar futuras infracciones. La decisión refleja un endurecimiento de la postura de la UE frente a la venta de productos falsificados en línea.