Un miembro del Parlamento Europeo, Fabio De Masi, ha señalado que la Unión Europea carece de un plan claro sobre cómo se distribuirá el coste del préstamo de 90 mil millones de euros otorgado a Ucrania. La falta de claridad sobre quién asumirá la carga financiera genera preocupación entre los estados miembros. Esta situación plantea interrogantes sobre la sostenibilidad y la equidad del apoyo financiero a Ucrania. De Masi critica la falta de transparencia en la gestión de este préstamo masivo. La distribución del coste podría generar tensiones entre los países de la UE, especialmente entre aquellos con economías más débiles. La incertidumbre dificulta la planificación presupuestaria y la evaluación del impacto económico del préstamo.